jueves, 24 de diciembre de 2009

P13 - Los Exploradores - (I)nformación Común

Sabemos que la información es un recurso muy relevante que disponemos los seres vivos y que nos hace comportarnos y ser diferentes de acuerdo a la existencia o no de ella. Por algo se dice que la información es poder. Es un recurso que puede cambiar drásticamente el desarrollo de los acontecimientos. Nos permite tomar decisiones, las que pueden impactar significativamente nuestras vidas.

Sabemos sobre el cuento del lobo…ese clásico relato de Pedrito que comunicaba a su comunidad que venía el lobo… y que venía el lobo… hasta que el lobo llegó y necesitaba ayuda de verdad y nadie le creyó… y ya saben el final del cuento. Es una historia sobre el uso de la información. ¿Cuantas veces se repite este cuento en nuestros hogares, en nuestros trabajos?.

La información es de utilidad cuando existe, es oportuna y es de calidad, y está al alcance de los que la necesitan. Y por supuesto se hace un buen uso de éste importante recurso.

En la naturaleza existen seres vivos que manejan y comunican la información muy efectivamente y por eso logran resultados asombrosos.

Con estas reflexiones los Exploradores se hicieron la pregunta: ¿Qué animales o insectos son ejemplos para aprender de cómo usar la información común?. No dudaron en seleccionar a esos animalitos del continente africano denominados suricata (gato de roca).

Con toda la emoción de ir una vez más a la misteriosa áfrica, prepararon el equipaje y viajaron a Sudáfrica, específicamente se dirigieron a la región del desierto del Kalahari (el desierto rojo), para observar a las suricata en su hábitat natural como es la sabana seca, arenosa y también de zonas rocosas.

Una vez en el lugar y después de días de observación, ubicaron a una familia de suricata, a la que le siguieron sus continuos pasos de estos movedizos animales que deambulan por todas partes.
Un comportamiento importante de los integrantes de la comunidad es que las suricatas están siempre observadas por la mirada atenta de un “vigilante”, el que permanece gran cantidad de tiempo de pie en sus extremidades traseras, ubicado normalmente en un lugar en altura, vigilando en búsqueda de alimentos o para evitar ser sorprendidos por sus depredadores. Está “monitoreando” continuamente lo que pasa en sus alrededores, para alertar en forma temprana de cualquier peligro u oportunidad que pueda presentarse en el horizonte y así poder tomar las acciones más adecuadas que seguramente tienen previamente definidas.

Al pensar en la existencia del “vigilante, nos viene de inmediato a nuestra mente que este integrante aporta información común a todos, lo que les permite aumentar el éxito de la comunidad, ya sea en la obtención de sus alimentos y/o evitar lamentarse de la desaparición prematura de algunos de los integrante de la familia.

Las observaciones de las suricatas nos aportan valiosos antecedentes prácticos que nos indican que para lograr mejores resultados, es relevante disponer de información común, especialmente cuando se trabaja en equipo.

domingo, 13 de diciembre de 2009

P12 - Los Exploradores - (T)ratar Una y Otra Vez


Si lográramos recordar las veces que tratamos una y otra vez de pararnos cuando éramos niños y estábamos aprendiendo a caminar, podríamos decir que fueron infinidad de veces. En algunos casos con consecuencias dolorosas, pero seguíamos intentándolo hasta que logramos caminar. Es impresionante el nivel de perseverancia que tenemos cuando somos niños. ¿Se imaginan como serían nuestros resultados si lográramos mantener esta característica a lo largo de toda la vida?. Debemos recordar siempre esta etapa tan potencial de la vida. Por algo nuestras enseñanzas cristianas nos indican que para llegar al reino de los cielos debemos ser como niños.

Con estas reflexiones de la vida, los Exploradores se dieron a la tarea de seleccionar que animales o insectos podrían representar de mejor manera la perseverancia. Del trabajo realizado concluyeron que el mejor ejemplo es el de las hormigas, esos diminutos e incansables insectos que circulan casi por toda la faz de la tierra.

Esta vez prepararon las maletas y se dirigieron a la Argentina, específicamente a las zonas aledañas del río Paraná, al norte de la provincia de Buenos Aíre, para observar en terreno a las conocidas hormigas argentinas (Linepithema humile).

Ya en el lugar seleccionado, los Exploradores se dedicaron a la observación del comportamiento de las hormigas. Cada día que pasaba quedaban maravillados por lo que veían en terreno, concluían que estaban recopilando antecedentes muy importantes y que constituían enseñanzas valiosas que los seres humanos debemos aprender y utilizar.

Las hormigas nunca abandonan su propósito. Si se dirigen a un lugar determinado y se encuentran con un obstáculo, las hormigas intentarán pasarlo escalándolo por encima, o excavando por abajo, o desviándose lateralmente. Si se le quita el obstáculo, las hormigas seguirán rápidamente en post de su objetivo. Y si nuevamente se encuentran con otro obstáculo en su camino, las hormigas nuevamente buscarán la salida por arriba, por abajo o por los lados. Lo seguirán intentándolo hasta lograr su objetivo o la muerte. Las hormigas nunca abandonan, tratan una y otra vez. Nos dan una lección magnífica de perseverancia.

El mensaje que nos dan las hormigas, es la de insistir una y otra vez, y no darse por vencido nunca. Si tenemos dificultades, debemos analizar las causas…e inténtalo nuevamente con más fuerza. Y empezar de nuevo… Nunca detenerse.
Cada vez que veamos o recordemos a las hormigas, debemos asociar el mensaje que estos fantásticos insectos nos dan: ¡Nunca, Nunca, Nunca, …nos demos por vencido…! Tratemos una y otra vez. Si perseveramos… lo alcanzaremos... llegaremos a nuestros objetivos.

lunes, 7 de diciembre de 2009

P11 - Los Exploradores - (A)nimarse Mutuamente


Si han asistido al estadio a ver un partido de football o lo han visto por la televisión, hay una característica que quizás para los más “adictos” a éste deporte que es pasión de multitudes, pasa inadvertida, y es que todos gritan. Diferenciando aquellos gritos que van dirigidos a los árbitros, que claramente no son palabras de aliento, la gran mayoría de los gritos son para estimular a los jugadores, para animarlos a seguir adelante. Para que lo que sucede cuando uno de los equipos hace un gooooooooooooool.
Una gran energía se genera cuando se escuchan voces de apoyo. Se obtienen fuerzas que no se tiene conciencia que existen. Se entrega lo que a veces creemos que no podemos dar.

Entusiasmados los Exploradores revisaron los antecedentes que tenían para el tema de animarse mutuamente y quedaron convencidos que el mejor ejemplo es el de los gansos, esas fantásticas y musicales aves que vemos especialmente en el aíre en sus largos desplazamientos por sus procesos migratorios.

Los Exploradores se dirigieron a Canadá, específicamente al estuario del gran río San Lorenzo al sur de Quebec, lugar en la que se tienen numerosos puestos de observación, los que permiten ver el comportamiento de los gansos blancos en una de sus estaciones de abastecimiento, en este caso en período de otoño en sus continuos procesos de migración.

Los gansos son las aves de vuelo quizás de mayor peso. La gran mayoría se desplazan volando miles de kilómetros todos los años como maravillosas aves peregrinas de los cielos.

Uno de las primeras observaciones, que dejaron fascinados a los Exploradores, fue cuando una gran multitud de gansos retomaron el vuelo y acompañados por su propia sinfonía musical efectuaron un emocionante ballet aéreo.

De acuerdo a los especialistas en éstas aves, los gansos van graznando mientras vuelan para darse ánimo entre si en cada momento del viaje. Para estimular a los demás y así mantener el ritmo.

Uno de los especialistas en liderazgo y trabajo en equipo como es Ken Blanchard, hace mención de la característica señalada en uno de sus espectaculares libros como es “Gung Ho”. Le denomina el don del ganso y lo expresa como: “Alentar a los demás a seguir adelante”. El énfasis está en como una palabra de aliento puede producir grandes resultados.

Los gansos nos enseñan muchos aspectos del desempeño colectivo, pero es notable los referente a los beneficios del estímulo de cada uno de los integrantes para generar entusiasmo y así lograr las metas.
La energía generada por el “animarse mutuamente” es un beneficio que no siempre es aprovechada, cuando la verdad es que está ahí disponible para todos. Es importante entonces buscar todas las instancias en la que podamos entregar estímulos positivos, los que se traducirá en el logro de mejores resultados.