sábado, 16 de mayo de 2009

P07 - El Viaje - Los Principios y Valores


Cada día que pasábamos en la nave se constituía en una fabulosa aventura. Nos enfrentábamos de sorpresa en sorpresa. Esperábamos con mucha excitación las conversaciones con el Comandante, que ya se habían convertido en un estimulante hábito. A pesar que, claro está, aún sólo eran un monólogo.

Hoy les conversaré de la parte más humana de los elementos de nuestra misión, empezó su relato con mucha alegría: Un elemento que da estabilidad a la nave es el comportamiento de las personas. Como se mencionó anteriormente, esto es equivalente a los alerones de un avión. Es tan relevante que sin estos elementos nuestra misión tiene pocas esperanzas de vida. Así como una nave sin alerones no puede volar. El buen comportamiento de las personas ayuda a garantizar que nuestra nave avance en condiciones favorables hacia nuestra visión.

Con una voz de complicidad y excitación, continuó: Se imaginan usted tener un motín a bordo, en la que se secuestra al Comandante. Lo menos que puede pasar es que la nave llegue a otro lugar y no al destino definido. La imaginación nos produce una serie de escenario en la que puede pasar cualquier cosa y con muy pocas probabilidades de llegar al lugar deseado.

Retornando a su voz reflexiva, mencionó: Los principios expresan las grandes reglas del juego de la vida, aquellas que al respetarlas y hacerla respetar nos garantizan nuestra sobrevivencia y también nuestra calidad de vida. De acuerdo a lo aprendido de La Biblia y de los “gurus” de viajes, son leyes naturales externas a nosotros que controlan las consecuencias de nuestras acciones y las consecuencias de nuestras conductas. Son universales y se aplican a cualquier situación. Son eternos y nunca cambian. No es posible luchar contra ellos. Es como encontrarnos luchando contra la Ley de la gravedad.

Como buen maestro, nos miró a todos y dijo: Tengan en cuenta en la preparación de los principios y valores, el lenguaje con el que se describan, debe ser un lenguaje común para que todos los integrantes del viaje entiendan lo mismo. En algunos casos sólo basta una palabra, en otras una frase, pero en algunos casos debe realizar una descripción mayor.

Hizo una pausa, como recordando que también era humano, y acotó: La importancia de lo principios es que ayuda a la convivencia interna de la tripulación de la nave, que a veces es más feroz y crítica que todas las inclemencias del medio ambiente u ataques de agentes externos. Así el tener los principios definidos y por todos conocidos y entendidos, es la mejor forma de prevenir situaciones que atenten a la buena convivencia entre los seres humanos.

Si hay que mencionar que en la vida cotidiana, continuó, el idioma más conocido es el de los valores, entendiéndolos como “lo que valoran las personas”. Estos son internos y subjetivos. Estas características los hacen muy delicados en su uso y debe tenerse el cuidado que siempre estén en la misma dirección de los principios (deben estar alineados a los principios). Uno de los que más me gusta es el de la alegría. Que espero, nos indicó, sea parte de uno de los valores de nuestro viaje. Claro está que este valor debe estar alineado con el principio del respeto. Es muy bueno que esté presente la alegría, pero no debe lograrse burlándose de alguno de los integrantes, situación que constituiría el saltarse el principio del respecto.

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